Unas 16.900 especies están en peligro de desaparecer, mientras que las extinguidas podrían alcanzar las 1.159, según la Lista Roja de Especies Amenazadas hecha pública por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). "Un total de 869 especies están extinguidas o extinguidas en estado silvestre, una cifra que se eleva a 1.159 si se incluyen las 290 especies en peligro crítico que posiblemente ya han desaparecido", según el estudio, que la organización ecológica publica cada cuatro años.
El informe señala que esta es una "mirada general a lo que está ocurriendo a todas las formas de vida en la Tierra", pues el número de especies en peligro de extinción puede ser mayor ya que el estudio sólo ha analizado el 2,7 por ciento de los 1,8 millones de especies conocidas.Además, la investigación científica muestra que casi un tercio de los anfibios, más de una de cada ocho aves y cerca de un cuarto de los mamíferos están amenazados de extinción.En relación a las especies de agua dulce, el 38 por ciento de los peces están amenazados en Europa, mientras que en África oriental se encuentran en peligro el 28 por ciento."En los océanos, el panorama es igual de sombrío. Muchas especies marinas están sufriendo una pérdida irreversible debido a la sobrepesca, el cambio climático, las especies invasoras, el desarrollo costero y la contaminación", lamentó el IUCN.Además, "las aves marinas están mucho más amenazadas que las terrestres, con un 27,5 por ciento en peligro de extinción frente al 11,8 por ciento de las aves terrestres en esta misma situación"."La economía depende de la diversidad de especies. Las necesitamos a todas y en gran número. No podemos permitirnos perderlas", dijo el autor principal del informe y jefe adjunto del Programa de Especies del IUCN, Jean-Christophe Vié.Agregó que "todas las plantas y los animales que componen la Tierra tienen un papel específico y sirven para conseguir alimentos, medicamentos, oxígeno, agua pura, para la polinización de cultivos, el almacenamiento de carbono en el suelo y la fertilización".Aunque el cambio climático no es actualmente la principal amenaza para la vida silvestre, "esta situación puede cambiar pronto, ya que el 30 por ciento de las aves no amenazadas, el 51 por ciento de los corales no amenazados y 41 por ciento de los anfibios no amenazados tienen características que los hacen susceptibles a ese fenómeno".La publicación de la lista roja de la IUCN se realiza poco antes de que acabe el plazo de los Estados para evaluar los avances realizados de cara a los objetivos de 2010 para la reducción de la pérdida de biodiversidad."La naturaleza es la compañía más grande en la Tierra cuyo beneficio repercute cien por cien en la humanidad. Los gobiernos deben hacer el mayor esfuerzo para salvarla, tal y como lo hacen con los sectores económicos y financieros", concluye el informe.
Un centenar de científicos de todo el mundo reunidos en la organización Census of Marine Life pudieron establecer lo que eran nuestros océanos varios siglos atrás.El trabajo se llevó a cabo gracias al estudio de datos geológicos, botánicos y escritos históricos y será presentado el 26 y 28 de mayo en Vancouver, Canadá."Es el cuadro de un declive (de la fauna marina) debido a la pesca y a la destrucción de los hábitat", explicó uno de los autores del trabajo, Poul Holm, profesor de la Universidad de Dublín, en Irlanda.
"El impacto de la pesca fue enorme sobre el ecosistema a partir de los años 1800, probablemente mucho más importante que lo que pudimos imaginarnos", agregó.Hace dos siglos, la fauna marina era más rica, los peces de tamaño superior y los predadores más numerosos.Consecuencias de la pesca colectiva En Europa, "la verdadera revolución en pesca marina intervino alrededor de 1600 cuando los barcos, de a dos, empezaron a tirar redes", explica el informe que presentará el Census of Marine Life en Vancouver.El tamaño de los peces empezó a disminuir en Europa en la Edad Media con el comienzo de la pesca colectiva.La variedad de la fauna marítima y su equilibrio en la cadena alimenticia se modificaron profundamente. Hoy en día, la población de predadores no representa más del 10 al 15 por ciento de lo que era a principios del siglo XIX.Unos cien años atrás, un bacalao en la pescadería medía 1.50 metros; hoy los más grandes apenas llegan a 50 centímetros, porque son pescados mucho más jóvenes."La edad promedio de un bacalao es hoy de 2.8 años cuando es un pez que vive 10 años", explicó Holm.En las costas inglesas de Cornwall, bancos de ballenas azules y de orcas cohabitaban con tiburones azules.
El número de ballenas grises que entran en las bahías mexicanas para aparearse y tener a sus crías se reduce cada año por la degradación del hábitat, lo que pone en riesgo el turismo en zonas como Guerrero Negro, en la península de Baja California, donde esta actividad sirve de sustento para el 30 por ciento de la población. Guerrero Negro en peligro Situada entre los estados de Baja California y Baja California Sur, Guerrero Negro es una localidad de entre quince y veinte mil habitantes conocida por su industria salinera, de la que vive más de la mitad de la población.El resto de sus habitantes se sustenta de la pesca y del turismo que generan las ballenas que pasan cada temporada, entre septiembre y marzo, por la Laguna Ojo de Liebre alrededor de la cual se sitúa el pueblo.Guerrero Negro fue declarado por el gobierno mexicano santuario de la ballena gris y cada año pasan por sus costas cerca del millar de este tipo de cetáceos, calificados como la ballena amigable, ya que se acercan a las lanchas de los turistas e incluso se dejan acariciar.Unos diez mil visitantes acuden cada año a la laguna Ojo de Liebre para disfrutar de este espectáculo, indicó a Efe Luis Enrique Achoy, el propietario de una de las empresas que gestiona estas visitas, EcoTours Malarrimo."Hace diez años la gente no le daba mucha importancia a las ballenas, pero ahora sí, porque se han dado cuenta de que son un gran negocio", apuntó."Si hay una crisis afecta a casi todos", ya que más de 500 familias viven de ello y "este año se está reduciendo el número de visitantes", aseguró.